Rehabitando les Glòries

La colisión de algunas de las vías más importantes de Barcelona conforma uno de los espacios urbanos que más quebraderos de cabeza ha provocado a arquitectos y urbanistas de la ciudad condal. La plaza de les Glòries, que ha sido ya formada, conformada y reformada en numerosas ocasiones; no tiene quien la habite. Se ha convertido en un espacio desolador delimitado por una malla metálica, una laguna de piedras angulosas y un gran parque engullido por la maleza que permanece cerrado a cal y canto. Un gran  parque en el que sobrevuelan coches y camiones, cumpliendo las utopías más delirantes de Sant’Elia en su “Città Nuova”.

                 

Nadie se atreve a profanar Glòries y, sin embargo, de forma paradójica, las múltiples actividades que se sitúan tímidamente en su contorno reconocen el inmenso potencial de este deshecho urbanístico que nadie se atreve a colonizar. Sorprende la diversidad del espacio circundante: un mercadillo encantador e improvisado, un teatro nacional, un auditorio, un museo de diseño y una antigua fábrica reconvertida en centro cívico. Todo ello acompañado por el incesante ruido y los atractivos destellos del tiovivo de giro ininterrumpido que es les Glòries.

Ante semejante heterogeneidad, añadir un uso más a la mezcla explosiva no parece ser la solución más lógica. Glòries se siente sola pero está rodeada de vida. Una vida que, volcándose sobre la nada existente, podría conseguir habitar por primera vez el espacio, rompiendo así la maldición de su solitud. Un sinfín de actividades dispares y simultáneas podrían darse allí: representaciones bajo los pórticos del tambor, una exposición de Serra o Kapoor junto a un puesto de bicicletas de dudosa procedencia, y en las noches de verano clásicos del cine protagonizados por James Dean o Cary Grant.

Juntos pero no revueltos. Las diferentes actividades inundarían la inmensidad de les Glòries, quedando delimitadas por caminos que desembocarían en la Diagonal. Así, una de las principales arterias de la ciudad podría recuperar la continuidad del ambicioso plan Cerdá permitiendo al peatón adentrarse en el centro de la plaza y seguir el paseo que desciende tranquilamente hacia el mar entre palmeras, tranvías y bicicletas.

Sirviéndonos del mobiliario urbano como colonizador de los distintos espacios resultantes, se potenciarían las diversas actividades vertidas sobre el espacio central.   Iluminación focalizada y bancos dispersos dispuestos alrededor de un lugar de fácil visibilidad acompañarían al teatro y el Auditori, luminarias y pavimento invitarían a pasear entre los puestos de els Encants que se atrevieran a dar el salto al otro lado, y así un sinfín de posibilidades. La plaza de les Glòries se convierte así en un nudo peatonal que dialoga con el actual enredo viario, haciendo posible la conexión de los diferentes usos circundantes. Invita, de esta forma, al disfrute en un sentido más estático, convirtiéndose en  la “extensión” de los espacios lúdicos que la rodean.

Una pausa en el centro del huracán.

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2 respuestas a Rehabitando les Glòries

  1. María Tapia dijo:

    Grandes comparaciones y recursos estilísticos, Elisa, ¡enhorabuena por el post!

    Por lo que deduzco no ha habido ninguna propuesta final para esta plaza y ahora con más razón es más difícil proponer nada. Llevo tiempo queriéndome pasear otra vez por Poblenou y ver todos los cambios y proyectos que se han realizado en los últimos años. Cuando vaya te comentaré mis impresiones sobre esta plaza. ;)

  2. andonibgon dijo:

    Me da muchísima pena que finalmente no se llevara a cabo la propuesta de Carme Pinós para esa zona… (http://patmol.blogspot.es/1181988600/) creo que le habría dado un buen empujón a la idea original de Cerdá de convertir ese espacio en el nuevo centro de Barcelona, algo que el Ayuntamiento lleva ya un par de décadas intentando a base de intervenciones puntuales: empezando por el Forum (2004) y el Agbar (2005), y siguiendo por el desastroso Parc del Poblenou (2008, Jean Nouvel, el mismo arquitecto que diseñó el Agbar, que ha conseguido que ambas joyas estén prácticamente en desuso debido a la… digamos… ‘hostilidad’ que presentan hacia el usuario y la falta de adecuación de su diseño a la función que debían desempeñar) e innumerables edificios de viviendas de arquitectos reconocidos nacional, o mundialmente, potenciado todo ello a su vez por la iniciativa Distrito 22@.

    Para quien quiera saber más, muy interesante (páginas 139-140):
    http://public.citymined.org/KRAX_CARGO/teoria/modelo_barcelona/montaner_repensar_barcelona.pdf

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